MIS RECUERDOS FRENTE A UNA PALOMA
Había estado caminado hoy día
bajo el sol, había estado yendo hasta el parque más cercano para poder descansar
un rato, luego de una semana agotadora de trabajo.
Y me senté en una silla frente al
parque y vi pasar por mí delante un ave
bastante conocida, un ave que ya todos saben, desde luego esto era una paloma, muy
a menudo cada vez que hacia mis recorridos las notaba, pero en esta ocasión era
diferente.
Esta paloma se me había acercado
me había acercado y yo le hice como para que se fuese, unas palmadas en el
aire, pero esta no hacia eso.
Me quede por un rato mirando que
raro acontecimiento, yo me preguntaba el
por qué esta paloma no volaba, solo se quedaba mirándome.
Y grande fue mi sorpresa el notar
que tenía unos cordones enredados en su cuerpo, y al notar esto dije:
-
Pero qué triste situación, de verdad que
debes estar sufriendo
-
No te preocupes que en un instante lo
arreglamos
Después de eso tome a la paloma y
le quite los pasadores que tenía en todo su cuerpo y al final espere para que
volase, pero nuevamente otra sorpresa.
La paloma no voló.
Luego dije:
-
¿Pero qué te pasa gran animalito?
-
¿no era suficiente con los pasadores?
-
¿o es que te pasa algo más?
A lo que la paloma solo se quedó mirándome,
y yo luego de un rato de estar ahí observándola note que me miraba con frenesí,
y en específico miraba mi bolsillo izquierdo.
Creo que antes de salir a la
calle me había llevado unas galletas.
Y yo dije:
-
¡A Claro pos supuesto!
-
¡debes de tener hambre!
-
No te preocupes aquí tengo las galletas
Saque las galletas y se las di, y
le dije:
-
ahora
come paloma esto es porque te debes de haber quedado, no te preocupes te puedes
comer todo
Pero la paloma lo mismo que nada
solo se quedaba mirándome y luego dije:
-
Hay pero que tonto que fui estas galletas
son cuadradas y enormes
-
Cómo te las vas a comer así Si eres muy pequeña
-
Permíteme que yo lo soluciono
Así que tome las galletas que le había
dado y las hice pedacitos, con que ganas
se comió los pedacitos del suelo la paloma al parecer no había comido desde
hace bastante tiempo, bueno que se podía hacer creo que por estas fechas ya
casi llegando por el invierno el alimento escaseaba, y bueno tal vez esta
amiguita no habría tenido mucha suerte para poder conseguir alimento, esto me
hace recordar hace bastante tiempo que yo y mi familia tuvimos mucha hambre.
Había tiempos en los cuales teníamos
que ir a buscar comida, en otros lados, donde nadie nos quería y en donde teníamos
que estar; por ejemplo afuera de los restaurantes esperando las sobras de todo
lo que tirasen, desde luego esta situación cambio cuando conseguí un nuevo
trabajo.
Esto me daba para comer a mí y a
mi familia, de verdad que es muy difícil la vida de un inmigrante, venir a la
ciudad para poder conseguirse un futuro siempre ha difícil, yo no podría ser la
excepción porque para poder conseguir el empleo el empleo que ahora tengo tuve
que sufrir bastante.
A veces en esos tiempos de hambre
me preguntaba ¿Cómo sería ser una paloma? ¿Cómo sería ser un perro o un gato?,
como es que verían la vida ¿sería fácil o difícil?
Siempre veía a las mascotas de
los demás como una especie de suerte porque lo único que tenían que hacer era
comer, nada más, pero la situación cambiaba
en el caso de los animales callejeros.
Estos tenían que buscar su alimento
y desde luego esa vida al igual que la mía no era fácil, a veces los botaban de
todos lados, todo tan solo para poder comer.
Y pensándolo bien bueno en verdad
no lo sé, no sé cómo es que se tendría a arreglar la situación para poder vivir
en paz y feliz, como es que todos podríamos a llegar a ser felices, tanto
pobres o ricos, todos juntos, sería fantástico que se abriesen las oportunidades
a todos, porque al parecer creo que eso es lo que falta en esta sociedad.
Eso me decía a mí porque muchas veces
quería trabajar de tantas cosas pero no podía por el hecho de no tener experiencia,
era algo que no me paraban de repetir, hasta que tope con una persona de gran corazón
que me dijo:
-
A ver tú que me dijiste que puedes hacer de
todo demuéstramelo
Inmediatamente hice lo que me
dijeron, y se quedó bastante asombrado, de ahí para adelante mi situación cambio
bastante, desde ahí me dedique a trabajar de barrendero en este parque, y justo
hoy día me tocaba mi franco.
En verdad yo me había encariñado
bastante con este parque inclusive en días de franco venia aquí para poder ver
a las palomas y a los niños correr, pero hasta el día hoy no había visto una
paloma que tuviese cordones atados a su cuerpo, de verdad a mí esto me
preocupa, creo que le diré a la gente que no tenga que tirar cordones en el
piso porque más palomas podrían pasar por lo mismo.
Y luego de haber dado toda esta
charla mire nuevamente a la paloma y le dije:
-
Ho baya acabaste todas las galletas
-
Pero
aún no te fuiste
-
¿Qué paso?
A lo que la paloma se quedó mirándome
y antes de partir me dio un pedacito de galleta en la mano y yo dije
-
Ja ja ja
-
¡Qué te vaya bien hermosa paloma ¡
Autor: R.A.N.V.

Comentarios
Publicar un comentario