LAS MEMORIAS DEL SEÑOR ROSENDO EN EL CEMENTERIO DE YANAMAYO
Hace bastante tiempo allá en Puno
cerca del cementerio de Yanamayo había una historia que jamás nadie había
contado, y se trataba de la historia del señor Rosendo, que según cuentan se había
quedado dormido en medio del cementerio, ya que un día antes se había ido a
jugar un partido de fútbol con sus amigos.
Generalmente estos partidos de fútbol se hacía cada fin de
semana, él y sus amigos se reunían para jugar unos partidos, como siempre el
señor Rosendo se iba a las 8 de la mañana luego de desayunar y luego de decirle
a su esposa que tenía que ir son sus amigos.
Pero el día de hoy era distinto,
era muy diferente a todos los partidos que se habían visto durante todos los
fines de semana.
Puesto que ahora el equipo donde
se encontraba el señor Rosendo se había inscrito en un campeonato inter barrial
a nivel de todo Puno llamado “El cristo morado”, y ese día se jugaba el primer,
lugar que tenía el premio de 2000 soles.
Desde luego casi la mayoría de
jugadores habían ido con su familia pero el señor Rosendo no pudo ir por el
hecho que recientemente su suegra había sufrido un accidente y su esposa había ido
a visitarla al hospital, pero le había dicho bien al señor Rosendo que luego
del campeonato se viniese para la casa porque no quería problemas, como que
tenerlo que ir a buscar para que no se perdiese (ya saben cómo algunas personas
se portan luego de haber bebido).
Es de esta forma que el señor
Rosendo encontraba en la final, su equipo llamado los “Halcones” había llegado
a la final para jugarla contra el equipo “los del lago” además de los 2000
había de unas 20 cajas cerveza para el ganador.
Es así que el señor Rosendo y su
equipo fueron a jugar final:
Ya todo brillaba, los graderíos
estaban llenos, como le hubiese gustado el señor Rosendo que hubiese estado su
familia aquí, pero no se podía porque su suegra se encontraba mal, desde luego
muchos de nosotros creemos que las suegras son malas, pero para el señor
Rosendo su suegra era una persona buena, pero bueno de paso también tener a su
suegra aquí hubiese sido magnifico, pero ya no había nada que hacer.
Ya todos en sus posiciones y el árbitro
del partido dio el pitazo de inicio, los empujones comenzaron, las broncas comenzaron
y todo fue un partido casi normal, casi tan
normal porque habían hecho varios fauls entre ambos equipos, y un
jugador de cada equipo fue expulsado, por estas malas artes, pero que más se podía esperar de una final.
Esto era el todo por el todo,
desde luego ambos equipos se estaban jugando el primer premio y así acabo el
primer tiempo, y el marcador estaba cero a cero.
Y el entrenador del equipo de los
Halcones les dijo lo siguiente:
Ellos están más cansados que nosotros, no
pueden ni pararse
Tenemos que jugar el todo por el todo solo
que eso o irnos a los penales
Luego de decir esto, todos se
fueron a la cancha, el árbitro dio el pitazo de inicio del partido, ahora más
que nunca ello estaba más motivados.
Es de esta forma que ya
acercándose ya casi a los 90 minutos reglamentarios de lo que es un partido, la
situación no había cambiado el marcador seguía cero a cero, desde luego alguna
maravilla habría que inventar para salvar la situación, ya que los halcones no
podían perder su premio acompañado de su cerveza.
Es en ese instante que el señor
Rosendo se había cordado como es que había ganado el campeonato en su colegio,
como es que había hecho frente a una defensa tan cerrada la cual era de los del
deportivo “los del lago”, es así que se le había ocurrido poder recibir un pase
desde el fondo.
Un pase de largo que pudiese
hacer el portero para poder meter un cabezazo del otro lado.
Y es así que, mientras el partido
se jugaba en la defensa del equipo de los halcones, que se hizo un pase hacía del portero hacia el
otro arco, esto hizo que el señor Rosendo se diera cuenta y estaba solo frente
al arco y en ese instante que el tiempo se había detenido, el balón flotaba
suspendido en el aire, todos contenían la respiración y ya por el último
segundo del partido final el señor Rosendo dio el cabezazo al balón, y este se
dirigió al poste derecho, el arquero
trato de tapar el balón pero no pudo y se metió.
Goooool gritaron los del público.
De verdad que esto fue un festejo
desde fuera de donde se viese, un partido verdaderamente emocionante, ya solo quedaba
dar el pitazo final para que todo concluyese, y así fue.
El señor Rosendo fue levantado
hasta lo más alto pos sus compañeros, por su director técnico (si se le pudiese
decir así) y todo esto desde luego era un festejo, no se podía creer la tremenda hazaña que se había
logado en el último segundo, todo era muy impresionante, y le preguntaron al
señor Rosendo como había hecho el gol, y el respondió.
Me acorde cuando era niño y la situación era la misma, solo quedaba
hacer un pase largo y mete el gol
Muy impresionante le dijo el
director.
Y la copa se la había ganado el
deportivo los Halcones, un equipo el cual estaba conformado por los vecinos del
barrio San José, y desde luego al haber
ganado el partido todo el equipo se fueron a festejar, las cajas del premio de verdad eran un agasajo,
Pero el señor Rosendo estaba feliz y a la vez triste ya que le faltaba su
familia, pero no por eso iba a dejar a sus amigos.
Ya si fue la fiesta se había
alargado hasta más de las 10 de la noche a las afueras del cementerio de Yanamayo
(y se habían ido hasta esa parte porque la cancha en donde tenían pesando jugar
estaba en arreglos) Las fiestas por los partidos no duraban más allá de las 8
de la noche.
Pero esta por ser una excepción había durado hasta más de la
cuenta; Es de esta manera, que al darse cuenta que ya eran mas de las 8 muchos de ellos decidieron irse, en este caso
estos jugadores habían venido con sus familias, excepto la del señor Rosendo y
en verdad él ya se encontraba muy mareado
(ya casi no podía caminar), es así que sus amigos decidieron ayudarlo para poder
enviarlo a su casa.
Pero de un momento el Señor
Rosendo se desconoció y le dieron
lagunas, pesaba de alguna forma (Debido
a su vida castrense que había tenido en su juventud) que estaba en medio de una
guerra, desde luego esto era como una especie de trauma que había llevado desde
que había ido a la guerra del Cenepa y que cada vez que tomaba imaginaba al
resto como soldados enemigos o algo parecido, pero esto le pasaba muy pocas
veces.-
Sus amigos sabían de esta
falencia que tenía el señor Rosendo y muchas veces lograban calmarlo pero en
esta ocasión era diferente, tal vez era por exceso de alcohol que tenía en la
sangre o por otra cosa, así que trataron de calmarlo.
Ya cuando sus compañeros al
parecer lo tenían calmado trataron de llevarlo hacia un taxi, pero no sé cómo él
se zafo y se fue corriendo hasta las puertas del cementerio.
Cabe descartar que ya eran casi las
11 y media de noche, sus amigos lo persiguieron hasta el portón, pero ya cuando
pasaron no lograron verlo, de verdad esto era una tragedia.
Luego de la victoria frente se
había perdido el anotador del único tanto, de verdad no podían creerlo, Esta
borrachera se había pasado demasiado, todos estaban preocupados, solo les quedaba buscarlo entrando al
cementerio.
Y adentro el señor Rosendo ya
había corrido hasta el medio de todos los pabellones en verdad creo que dentro
de su alucinación había pensado que esto era un campo de batalla (pero estaba
dentro del cementerio)
Y estaba en medio de los pabellones y era casi la media
noche.
Era el del día 31 de octubre, y el
señor Rosendo se dio cuenta al fin, no estaba en medio de campo de batalla
estaba en medio de un cementerio, y ya eran las 11 y 55 faltaban solo 5 minutos
para las doce, ya faltaban 3 para las 12
y llegaron a las 12 con 00
Y en frente del señor Rosendo en
medio de los pabellones se abrió una puerta dorada, enorme y gigantesca, de
ella centelleaban miles de rayos por
todos lados, casi como las mismísimas puertas de la iglesia, al señor Rosendo
ya se le había ido la locura, ahora estaba completamente cuerdo y vivido, ante
sus ojos pasaba aquello que no podía creer
Una puerta se había abierto
frente a él, y de esta emergieron toda clase de personas, personas de todo
tipo, ancianos, niños adultos, varones mujeres, todos bien vestidos y con sus
trajes de gala, con ternos con trajes completamente nuevos mirando por todos
lados.
El señor Rosendo vio como todas
estas personas se desplazaban por los pabellones veía como estas personas
pasaban de la tierra de los muertos a la tierra de los vivos.
Para el señor Rosendo y pensó en
correr, en salir corriendo del cementerio, ahora si había pensado en correr
como un miliar como había hecho en la guerra del Cenepa, pero antes de correr
un grupo de personas que estaban
saliendo de esta puerta le preguntaron.
Buenas Noches señor, ¿estamos bien vestidos?
¿No vemos bien?
Vamos en busca de nuestros familiares
El señor Rosendo estaba
paralizado, atónito y de un de repente le volvieron las lagunas mentales y
recordó nuevamente su pasaje por el ejército y había pensado que si cerraba
esta puerta, estas personas ya no podrían entrar aquí y el señor Rosendo se acercó
hacia la puerta para poder cerrarla, Y al tomar una de las puertas la mayoría
de los que estaba saliendo le dijeron
¿Qué vas a hacer amigo?
¿Quieres cerrar la entraba?
¡No vamos a poder ver a nuestros familiares
que vas a hacer!
El señor Rosendo pudo cerrar una
de estas puertas, pero al querer intentar cerrar la otra las almas lo
detuvieron, lo agarraron y lo jalaron adentro de la puerta,
La locura del señor Rosendo de
nuevo había desaparecido, y estaba adentro de lo que parecía un parque con una
pileta en medio (él había caído en medio de esa Pileta) y muchas personas caminado
a su alrededor, lo extraño era que se dirigían a otra dirección y no a la
puerta ya que la puerta estaba encina de él y las personas alrededor de la
pileta la decían:
Este hombre quiso cerrarnos la puerta
Este es el hombre que nos vio volver
El señor Rosendo dijo:
Ustedes están muertos no tienen por qué volver
A lo que en coro respondieron
Tu no vas a volver
El Señor Rosendo se desesperó
más, no podía creer esto; tendría que salir de aquí como sea y justo Mientras
la gente se burlaba el vio pasar por
encima de el unas aves muy extrañas con una
cola muy larga.
Tan larga que tocaba el suelo y
que salían por la puerta que estaba encima, así que el señor Rosendo se agarró
de la cola a una de estas aves, al ver esto la mayoría de personas que estaban
caminando por el parque trataron de jalarlo, pero este se peleó con aquellas
que querían retenerlo.
Y Para que ya no lo molestasen se
trepo más y más sobre el ave, hasta que logro subir en su lomo, Y ave salió de
la puerta entrando al cementerio nuevamente, y el ave al notar que alguien estaba encima
del empezó a gritar, esto alerto a las almas que estaba saliendo de la puerta y
al ver que el señor Rosendo estaba sobre el ave empezaron a arrójale piedras y
el ave lo botó.
Y
el señor Rosendo cayo, y unas almas lo estaban esperando abajo para
poder regresarlo a la puerta, el señor Rosendo cayó encima de estas almas y una
de ellas dijo
Ya es tarde, déjenlo tenemos que visitar a nuestra
gente
Si quiere quédate aquí puedes hacerlo
Pero nosotros nos vamos
El señor Rosendo Grito y se
liberó de las Almas luego se tropezó con una tumba y cayo desmayado.
Paso un momento en el cual el
señor Rosendo creía que ya se había muerto.
Pero después fue despertado por
unas personas que habían venido a visitar a su difunto.
El señor Rosendo se había quedado
dormido Justo en ese Nicho, y al despertar pregunto:
¿DÓNDE
ESTÁ TODA ESA GENTE?
¿DÓNDE
ESTA ESA PUERTA?
¿SIGO VIVO?
A lo que los familiares de la persona que estaba en el nicho le respondieron
Claro usted al parecer se ha
quedado dormido
El señor Rosendo no podría creer
todo lo que había pasado, luego de un instante llegaron todos sus amigos y su
esposa, lo habían buscado toda la noche,
lo abrazaron y le dijeron
¡DONDE TE METISTE!
A
lo que el señor solo atinó a decir:
LO QUE VI NO ME VAN A CREER JAMÁS
Luego el señor Rosendo fue
llevado al hospital, al parecer había tenido una especie rara de pesadilla al
haberse quedado dormido en el cementerio, pero lo extraño era es que tenía una
fractura en el pie como si se hubiese caído de una gran altura, algo que no
hubiese sido posible por tropezón casi por nivel del suelo, el señor Rosendo le
contó toda esta historia a su familia y a sus amigos pero todos ellos le
dijeron que era a consecuencia de haber bebido licor, pero él seguía repitiendo
que todo esto era cierto, que en verdad había pasado y fue así hasta el día de
hoy, buenas noches.
Autor R.A.N.V.
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